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Hossain, director ejecutivo de Ryze y cofundador con Andrée Werner
Negocios

Creció en la pobreza, estudió en Harvard y ahora vende café con hongos en 2.000 tiendas de EE.UU.

Chloe Sorvino

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Rashad Hossain nació en un monoambiente sin heladera, estudió en Harvard y ahora lidera una empresa que factura cientos de millones con una mezcla insólita de arábica y hongos medicinales. El boom de Ryze, la marca que desafía al café clásico y acaba de desembarcar en miles de góndolas.

28 Enero de 2026 08.05

El café con champiñones existe desde la década de 1940, pero pasaron más de 75 años hasta que se convirtió en una de las estrellas del sector de bebidas. Ryze, preparado con una mezcla de seis hongos orgánicos cultivados en California y Nevada, además de granos de café arábico de México, se posicionó como líder del último auge. 

Según Forbes, que hizo una estimación conservadora, Ryze generó más de US$ 300 millones en ingresos anuales el año pasado, un 50% más que el año anterior. La empresa, con sede en Boston, fue fundada por el director ejecutivo Rashad Hossain —exalumno de la lista Forbes 30 Under 30 de la generación 2023— y la directora de marketing Andrée Werner, que no figura en ese ranking porque Hossain no la incluyó en la postulación. Ryze alcanzó ese hito sin haber vendido nunca sus productos en tiendas físicas.

Eso ahora está cambiando. Ryze, que ya es la marca de café con hongos más vendida en Estados Unidos, se lanzará esta semana en más de 1.900 tiendas Target. Ocupa el lugar de marcas tradicionales con una línea de tres sabores exclusivos de café con leche, además de su café instantáneo clásico y sticks para preparar la infusión de forma instantánea.

“Esto nos confirma que todo lo que construimos en los últimos cinco años tiene potencial para ser un verdadero disruptor del café”, afirma Hossain, de 31 años. “Lo lanzaremos a lo grande y vamos a aprovecharlo al máximo”, agrega.

Werner, de 32 años, agrega: “No somos adivinos, así que no sé qué nos deparará el futuro en 2026. Solo queremos hacer un trabajo excelente con este lanzamiento en retail y que llegue a la mayor cantidad de clientes posible”.

Hossain y Werner fundaron Ryze en 2020 como una alternativa más saludable y que refuerza el sistema inmunológico frente al café tradicional. En estos cinco años, millones de personas compraron esta bebida baja en cafeína de forma online, muchas veces mediante suscripciones que pueden costar entre US$ 80 y US$ 100 por mes. 

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Una bolsa de café de 170 ml se vende por US$ 45. Ryze no quiso revelar su tasa de recompra, pero mencionó su grupo privado de Facebook, que tiene cerca de 500.000 miembros, como prueba de su base fiel de seguidores.

Ryze y sus principales competidores —entre ellos, Everyday Dose, Mud\Wtr, Four Sigmatic y Om— registran ventas minoristas anuales combinadas por US$ 1.000 millones, según la firma de investigación de mercado Grand View Research, con sede en San Francisco.

Estas marcas también impulsan el crecimiento del mercado de bebidas funcionales, es decir, aquellas que supuestamente mejoran la inmunidad, la digestión y aportan otros beneficios para la salud. Ese segmento alcanzó US$ 50.000 millones en ventas minoristas anuales el año pasado y proyecta llegar a los US$ 62.000 millones en 2027. Hossain y Werner aseguran que el desembarco en Target como su primer canal físico los ayudará a "satisfacer esa demanda a gran escala y llevar el café funcional a un público general más amplio".

La mezcla particular de hongos que usa Ryze —melena de león, cordyceps, reishi, cola de pavo, shiitake y trompeta real— se promociona como un estimulante que favorece la claridad mental y mejora la salud intestinal. Hossain y Werner buscaban una forma de incorporar estos ingredientes a la rutina diaria. Si bien los hongos son ricos en antioxidantes y hay estudios científicos que analizan los beneficios de algunas especies en particular, no existen estudios clínicos en humanos que respalden las afirmaciones médicas vinculadas al café con hongos.

Fiel a su nombre, la marca creció al ritmo del aumento de precios del café, que cerró 2025 con subas de hasta un 50%, en gran parte por las sequías que redujeron la oferta y por el impacto de los aranceles aplicados por Estados Unidos a países productores.

Con este contexto económico favorable, Ryze podría estar en camino de convertirse en una marca multimillonaria. Forbes estima que, en caso de una adquisición, la empresa podría duplicar sus ingresos y alcanzar los US$ 600 millones. Según la misma fuente, los cofundadores tienen en conjunto el 60% de la compañía. Hasta ahora, Ryze solo informó haber recaudado unos US$ 4,15 millones en financiación, con aportes de dos firmas con sede en Florida: PS27 Ventures y River Bay Investments.

Sin embargo, fuentes internas aseguran que la empresa estuvo a la venta en 2025 y no recibió ofertas creíbles, lo que genera dudas sobre su proyección a largo plazo. Forbes calcula que el negocio apenas es rentable, con un margen de EBITDA estimado del 3% para ese año. Varios inversores y consultores del sector vinculado a los hongos creen que Ryze destina una suma excesiva al marketing y a la captación de clientes online. También señalan que, por estas estrategias, la empresa sufre una tasa de abandono muy alta: muchos usuarios terminan cancelando sus suscripciones.

Cancelar una suscripción también puede convertirse en un ritual. Algunos señalan los extremos a los que llegan los usuarios para dar de baja una membresía. Ryze, por su parte, sostiene que la empresa sigue "reduciendo la fricción y mejorando la claridad", y que implementó "mejoras continuas para garantizar que las suscripciones sean fáciles de gestionar".

Un inversor definió la estrategia como “crecimiento a toda costa” y agregó: “Vimos algunas tácticas que no emplearíamos porque, si estás pensando en la sostenibilidad a largo plazo y te importan las cifras de retención, entonces tal vez no las emplearías”.

El inversor también señaló: “El mercado habló. Esas cifras, combinadas con buenas tasas de retención y clientes satisfechos, deberían dar como resultado una empresa muy valiosa. Pero no se materializó, lo cual es muy revelador”.

Hossain asegura que no tiene apuro por vender y que Ryze está enfocada en construir una marca con lealtad a largo plazo: “Solo estamos tratando de ayudar a las personas y construir una marca generacional que pueda abrirse paso y realmente ayudar a las personas a sentirse mejor”.

Hossain creció en Boston, en un pequeño departamento de una habitación, junto a sus padres, que emigraron desde Bangladesh a Estados Unidos y tuvieron varios trabajos. “Aunque el dinero era muy escaso en mi infancia y la comida escaseaba”, dice, “mis padres me enseñaron todo lo necesario para mantener la cabeza en alto. Los vi esforzarse día tras día para darme una vida mejor en un país nuevo donde apenas conocían el idioma”, expresa.

El entusiasmo de sus padres lo impulsó a querer “hacer algo extraordinario”. También se volvió una obsesión. “La comida era algo difícil”, recuerda. “Así que estuve obsesionado con la comida desde muy pequeño”, agrega. Mientras estudiaba Economía en Harvard, empezó a interesarse más por la nutrición. Ese interés lo llevó a su primer trabajo en gestión de marca en Kraft Heinz, donde se enfocó en el negocio del café del conglomerado alimenticio, incluida la marca Maxwell House.

Werner, su amigo cercano de Harvard —se especializó en Matemáticas Aplicadas y también se graduó en 2016— fue su confidente durante los momentos de frustración, cuando Hossain se desanimó por la falta de innovación y por las pocas alternativas saludables al café que encontraba. 

Después de tres años, dejó Kraft Heinz para lanzar su propia marca. Werner, que había terminado una maestría en Juilliard, donde estudió violonchelo, se sumó a la idea. Juntos arrancaron el proyecto con el objetivo de ayudar a las personas a tener una vida más saludable.

“Éramos adictos empedernidos al café, tomábamos entre 10 y 20 tazas por día”, recuerda Hossain. “Ambos sabíamos que necesitábamos algo mejor y nos topamos con los hongos mientras buscábamos adaptógenos, hierbas y formas naturales de energía”, recuerda.

Para lanzar Ryze, cada uno aportó US$ 15.000 de sus propios ahorros, y los padres y familiares de Werner sumaron otros US$ 70.000. La marca se presentó en junio de 2020 y, en su primer año, facturó apenas US$ 120.000. Sin embargo, Hossain y Werner no se desanimaron.

“No se puede dar por sentado cuál es la manera correcta de hacer las cosas”, afirma Werner. “Se trataba de descubrir qué funcionaba para nuestro negocio, esta categoría, nuestros clientes, y luego redoblar nuestros esfuerzos en ese aspecto”, sostiene.

Durante la pandemia, hicieron un esfuerzo enorme: llamaban y escribían a los clientes, además de enviar mensajes directos por Instagram. Cada uno usaba unos 20 teléfonos para mantener todas las conversaciones. “Estábamos súper desorganizados”, recuerda Hossain. “No teníamos dinero”, destaca.

En 2021, el dúo consiguió US$ 1 millón en capital inicial de PS27 Ventures y Reign Ventures, con sede en Nueva York. Con esos fondos, Hossain y Werner pudieron invertir más en la captación de clientes, sobre todo a través de anuncios en Facebook e Instagram. Hacia fines de ese año, los ingresos ya alcanzaban los US$ 2,9 millones.

Eso le permitió a la empresa alcanzar la escala suficiente para ser rentable. Apenas Ryze empezó a generar ganancias, Hossain y Werner decidieron donar el 1% a una organización benéfica dedicada a la salud mental en escuelas primarias. Sin embargo, con el tiempo, la necesidad de invertir más en la captación de nuevos clientes llevó a la marca a suspender esa colaboración. Según Ryze, la decisión “reflejó una reevaluación deliberada de cómo generar el mayor impacto posible a medida que la empresa crecía”.

Cuando Hossain apareció en la lista 30 Under 30 Food & Drink de 2023, Ryze ya tenía más de 30.000 clientes y cerró 2022 con ingresos cercanos a los US$ 18 millones y un total de US$ 2 millones en financiación proveniente de PS27 Ventures, River Bay y 11 Tribes, con sede en Chicago.

Las ventas siguieron creciendo y, tras recibir otros US$ 2,15 millones en financiación de Valency Capital —firma con sede en Connecticut— en enero de 2023, Ryze multiplicó por diez sus ingresos y superó los US$ 100 millones ese año, según estimaciones.

Ese fuerte crecimiento continuó en 2024, cuando la marca desembarcó en Amazon y rápidamente se convirtió en la alternativa al café más vendida en la plataforma. Forbes estima que Ryze cerró ese año con ingresos por encima de los US$ 200 millones.

Pero las ventas también despegaron para los principales competidores de Ryze.

Everyday Dose, fundada en 2021, generó US$ 100 millones en ingresos en 2025, según estimaciones. Mud\Wtr, que entró a Target a comienzos de 2024, tuvo ingresos anuales cercanos a los US$ 60 millones el año pasado. Esta última vendía desde 2018 distintas variantes de un café con hongos sin café real, pero en diciembre lanzó una nueva bebida elaborada con granos de café.

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Targeting: Ryze ya se vende en casi 2000 tiendas Target en Estados Unidos. Ryze.

Otro competidor, Four Sigmatic, que lanzó su marca de café con hongos en 2012, también tendría ingresos anuales por encima de los US$ 50 millones. Con sede en Los Ángeles, es una de las más vendidas en Whole Foods, Sprouts y Amazon. Además, sumó cientos de nuevos puntos de venta que planean ofrecer sus productos antes de fin de año.

Tero Isokauppila, director ejecutivo de Four Sigmatic, señala: “Muchas de estas marcas online crecieron de forma muy agresiva. Nosotros intentamos enfocarnos en el comercio minorista en Estados Unidos y en lo que, para nosotros, se parece más a un petrolero que a estos anuncios pagos DTC, que parecen una lancha rápida”.

Isokauppila advierte que algunas afirmaciones en redes sociales —como las que aseguran que las bebidas con hongos pueden reducir el acné o la grasa abdominal— son problemáticas y no tienen respaldo científico. Eso, según él, genera confusión frente a otras declaraciones más respaldadas, como que los hongos ayudan al sistema inmunológico, aportan energía, reducen el estrés y mejoran la salud intestinal. También señala que cierta publicidad engañosa puede pasar inadvertida para organismos como la FTC y la FDA, ya que se trata de marcas online que generan cientos de millones de dólares sin supervisión directa. Ryze, por su parte, ya no promociona sus productos como tratamientos para problemas de salud y afirma que supervisa tanto su propia publicidad como la de los influencers con los que trabaja.

“Una mayor competencia es buena, pero me preocupa engañar a los consumidores y generar desconfianza”, afirma Isokauppila.

Como él mismo señala, algunos inversores, distribuidores y consultores del sector se preguntan si el café con hongos es, en palabras de otro inversor en bebidas, “el arquetipo perfecto de una moda o una burbuja a punto de estallar”.

Hossain y Werner todavía creen que pueden superar a la competencia. Destacan que Ryze tiene una base sólida de clientes fieles que incorporaron la bebida a su rutina diaria.

“Hay algo realmente poderoso en integrar tu producto en la vida cotidiana de alguien, de modo que realmente no puedan vivir sin él”, dice Werner. “Tienen que tomar una taza de Ryze todos los días. Lo desean. Lo necesitan”, concluye.

Nota publicada por Forbes US

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