Más que una inyección de capital, el acuerdo fija prioridad sobre capacidad aún no construida, en plena carrera global por abastecer el salto de la inteligencia artificial.
Andon Labs puso a una inteligencia artificial a cargo de una boutique en San Francisco, con tarjeta corporativa, acceso a internet y una sola instrucción: ser rentable. Ahora repite el experimento en Estocolmo. Lo que encontraron en el camino plantea preguntas incómodas sobre el futuro del trabajo.
El próximo CEO deberá acelerar lanzamientos, recortar demoras internas, ordenar prioridades e imponer una hoja audaz para que Apple recupere peso tecnológico frente a rivales que ya pisan fuerte con herramientas generativas.
Con apuestas en energía, centros de datos, ciencia, robótica e identidad digital, el creador de OpenAI busca ocupar un lugar central en la infraestructura capaz de sostener la próxima etapa de la inteligencia artificial.
La nueva estructura jerárquica de Apple posiciona al hardware como el motor central de su estrategia de IA agéntica. Las claves de una reorganización silenciosa que busca blindar el liderazgo de la empresa por la próxima década.
Forbes puso al frente a OpenAI y Anthropic, con ingresos y fondeo récord, mientras nuevas firmas avanzan en robótica, salud, música y finanzas y buscan volver negocio el auge tecnológico.
Detrás de la marcha atrás apareció una pregunta incómoda para toda la industria: ¿qué pasa cuando una herramienta promete resolver problemas y al mismo tiempo puede agravarlos?
La iniciativa busca montar en Austin una planta capaz de reunir todas las etapas de fabricación de semiconductores y abastecer la demanda tecnológica de Tesla, SpaceX y xAI.
Un estudio de Bain & Company proyecta un rápido crecimiento de esta tecnología, impulsado por una mayor inversión y avances en inteligencia física. La madurez del sector depende de la demostración de un retorno de inversión claro y de una mayor tolerancia al riesgo por parte de los usuarios
La empresa dejó Stargate UK en pausa ante reglas poco previsibles y costos eléctricos demasiado altos, un revés para los planes de Londres de atraer inversiones y ganar capacidad propia para desarrollar inteligencia artificial.
El magnate activó gestiones ante capitales soberanos y Wall Street en torno a Prometheus, vehículo destinado a chips, defensa y aeroespacial, cuyo plan apunta a comprar compañías fabriles e incorporar automatización avanzada.
Con el lanzamiento de su nuevo modelo de lenguaje, la compañía busca acelerar su carrera frente a OpenAI, Google y Anthropic. El anuncio, además, marcó el debut de una nueva etapa en la estrategia de IA de Meta bajo el liderazgo de Alexandr Wang y empujó al alza sus acciones en Wall Street.
El sistema automatiza retoques de video: elimina objetos, rellena fondos y acelera tareas de efectos visuales. ¿Su objetivo? Recortar tiempos y costos en rodajes, series, películas y avisos.
Firmas globales amplían búsquedas para sostener la expansión de servidores y refrigeración, con vacantes fuera del circuito tradicional IT. Ganan lugar perfiles de oficio, mantenimiento y gestión en terreno.
La empresa reforzó las protecciones de salud mental en Gemini con alertas ante posibles casos de autolesión, derivaciones a líneas de ayuda y inversiones en asistencia en crisis, en medio de una ola de demandas y de una mayor presión regulatoria sobre la industria de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
Los puestos más bajos que antes formaban cuadros jóvenes ya pueden resolverse con agentes autónomos. Empresas, universidades y fondos enfrentan una urgencia: rediseñar cómo se detecta, prueba y desarrolla el potencial.
Mientras Elon Musk intenta desbancar a la enciclopedia con una alternativa generada por IA, Wikipedia contraataca con herramientas de machine learning para limpiar el AI slop. ¿Es posible sostener un proyecto basado en voluntarios cuando los incentivos digitales migran hacia la monetización en las redes sociales?
Un informe técnico redujo casi 20 veces la cantidad necesaria de cúbits físicos para quebrar la criptografía usada por las principales criptomonedas y aceleró las alarmas sobre una migración postcuántica.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.