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Foto: Getty Images.

La regla DRIVE: el método de cinco pasos para impulsar el desarrollo profesional

Bryan Robinson

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Las búsquedas sobre cómo acelerar la carrera profesional crecieron un 400%. Por qué la clave del éxito no está en sumar más horas de trabajo, sino en prepararse, reconocer a otros y aceptar la incomodidad del crecimiento.

28 Septiembre de 2026 07.51

El modelo moderno de desarrollo profesional suele sonar agotador: levantarte antes de que amanezca, trabajar más que nadie, asistir a todos los eventos de networking y seguir esforzándote hasta alcanzar el éxito. 

En Forbes.com escribí sobre cómo los empleados pasaron años intentando descifrar la clave del éxito profesional, ya sea diferenciándose de otros profesionales de alto rendimiento o desarrollando hábitos laborales que les permitieran evitar el estrés previo al trabajo. Sin embargo, a pesar de la popularidad de la cultura del trabajo frenético, trabajar más horas no distingue a quienes progresan rápidamente de quienes se estancan.

Las cinco vías rápidas de la regla DRIVE para alcanzar el éxito profesional

El éxito profesional depende de trabajar con un propósito más claro, no de llevar el agotamiento al extremo. Y este mensaje parece ganar fuerza. Según datos de Google Trends, las búsquedas de "cómo acelerar la carrera profesional" aumentaron un 400% en el último mes. Este crecimiento sugiere que los empleados buscan formas más inteligentes y, no más exigentes, de progresar.

Josh Felber, fundador de FLBR Motorsport, considera que las lecciones que surgen de las carreras de alto rendimiento también se aplican al ámbito laboral. En el automovilismo, la velocidad durante el día de la carrera no determina por sí sola la victoria. El éxito depende de la preparación, el trabajo en equipo, la ejecución y la capacidad de mejora continua. Felber asegura que los profesionales pueden adoptar esta misma mentalidad mediante lo que él denomina como el marco DRIVE.

D: Desarrollá tus habilidades antes de necesitarlas

Uno de los errores más comunes entre los profesionales consiste en esperar a que aparezca una oportunidad de ascenso para desarrollar las habilidades necesarias que les permitan aprovecharla.

Los mecánicos de carreras trabajan con entusiasmo en un coche deportivo en la zona de pits durante la competición. (Foto: Pexels)
DRIVE traslada la lógica del automovilismo a la carrera profesional, donde prepararse antes de competir define quién avanza. (Foto: Pexels)

Para entonces, muchas veces otra persona ya lleva meses, o incluso años, preparándose. "El mejor momento para prepararte para el próximo puesto es antes de que aparezca la vacante", afirmó Felber. "Cuando surgen oportunidades, las organizaciones tienden naturalmente a elegir a personas que ya demostraron su capacidad para desempeñarse en el nivel siguiente", añadió.

Felber sostiene que este enfoque proactivo demuestra iniciativa, curiosidad y compromiso a largo plazo. Aunque no todas las nuevas habilidades tengan una aplicación inmediata, pocas inversiones en aprendizaje terminan desperdiciadas. La experiencia adicional muchas veces abre oportunidades que antes no resultaban evidentes.

Felber considera que el mismo principio impulsa a los equipos campeones de automovilismo. Antes de la primera carrera, los equipos ya dedicaron cientos de horas a probar el equipamiento, perfeccionar las estrategias y practicar situaciones que esperan no tener que enfrentar nunca. Esa preparación les permite actuar con confianza bajo presión.

Para los profesionales, esta preparación puede incluir la obtención de certificaciones, el fortalecimiento de las habilidades de liderazgo, el aprendizaje de herramientas de inteligencia artificial, la mejora de las capacidades de comunicación o la ampliación de la experiencia técnica antes de que esas competencias se conviertan en requisitos para un puesto.

R: Reconocé el éxito de los demás

Muchos empleados creen que necesitan promocionar constantemente sus propios logros para destacarse. Sin embargo, reconocer las contribuciones de otras personas muchas veces fortalece la reputación profesional propia. Ya sea al destacar el aporte de un colega luego de una presentación exitosa o al garantizar que los integrantes del equipo reciban el reconocimiento por el éxito de un proyecto, valorar el trabajo de los demás genera confianza y seguridad psicológica.

Profesionales involucrados en una reunión colaborativa de equipo en una oficina moderna en Buenos Aires. (Foto: Pexels)
Compartir el mérito fortalece la confianza y convierte el reconocimiento en una ventaja para liderar y crecer. (Foto: Pexels)

Las investigaciones demuestran de manera consistente que las personas perciben como más colaborativos y confiables a los líderes que comparten el mérito con generosidad que a aquellos que compiten por el reconocimiento. "Elogiar la contribución de otra persona no disminuye la propia. Demuestra confianza y ayuda a construir relaciones que muchas veces resultan invaluables más adelante", afirmó Felber.

Las decisiones de ascenso rara vez dependen únicamente de la capacidad técnica. También consideran la eficacia con la que una persona trabaja en equipo, influye en los demás y se gana el respeto dentro de la organización. La gente recuerda a los colegas que ayudan a los demás a alcanzar el éxito.

I: Ignorá el perfeccionismo

El perfeccionismo muchas veces se disfraza de excelencia. En realidad, suele retrasar el progreso e incluso puede perjudicar seriamente tu carrera profesional.

Muchos profesionales dedican demasiado tiempo a perfeccionar presentaciones, reescribir correos electrónicos o revisar sin pausa proyectos que ya alcanzaron un nivel suficientemente bueno. Aunque cuidar la calidad es importante, el perfeccionismo puede convertirse en una forma de procrastinación que impide avanzar en acciones significativas.

Los profesionales exitosos comprenden el valor de la iteración. En lugar de esperar a que cada detalle alcance la perfección, entregan un trabajo de calidad, recopilan las devoluciones y mejoran su trabajo con el tiempo.

Jóvenes profesionales realizando una lluvia de ideas y diseñando un prototipo de producto en una pizarra. (Foto: Pexels)
DRIVE propone reemplazar la perfección por iteraciones concretas que transforman las ideas en avances medibles. (Foto: Pexels)

El trabajo terminado genera impulso. El trabajo inconcluso genera frustración. Esto no implica bajar los estándares, sino reconocer que la mejora continua suele ser más efectiva que la búsqueda permanente de la perfección.

V: Verificá tu valor

Los empleados suelen creer que su esfuerzo habla por sí solo. Lamentablemente, eso rara vez ocurre. Las evaluaciones de desempeño, las conversaciones sobre ascensos y las negociaciones salariales resultan mucho más efectivas cuando se basan en pruebas cuantificables y no en recuerdos imprecisos.

El automovilismo ofrece una comparación útil. Los equipos de carreras no dependen únicamente de la intuición. Registran cada vuelta, cada cambio de neumáticos, cada ajuste de combustible y cada métrica de rendimiento porque los datos revelan aquello que la memoria suele pasar por alto. Felber alienta a los profesionales a adoptar el mismo hábito: mantener un registro permanente de sus logros, proyectos exitosos, resultados comerciales medibles, comentarios positivos de clientes, ingresos generados, costos reducidos, mejoras de eficiencia y contribuciones en materia de liderazgo.

Esperar hasta la época de las evaluaciones anuales para recordar los logros de todo un año prácticamente garantiza que los éxitos más importantes queden en el olvido. Documentar tu impacto durante todo el año crea un registro sólido del valor que aportás de forma constante.

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Las evaluaciones de desempeño, las conversaciones sobre ascensos y las negociaciones salariales resultan mucho más efectivas cuando se basan en pruebas cuantificables Foto: Pexels

E: Abrazá la incomodidad (Embrace Discomfort)

Felber señala que el progreso profesional casi siempre implica incertidumbre. En la actualidad, la incertidumbre laboral alcanzó niveles máximos, mientras empleados y empleadores enfrentan presupuestos ajustados, problemas inflacionarios y agotamiento frente a los despidos, por mencionar apenas algunos factores.

Las investigaciones demuestran que cuando los empleados no saben si perderán su trabajo, disminuyen tanto su satisfacción laboral como su productividad. También revelan que la incertidumbre genera más estrés que la expectativa de un dolor inevitable. Investigadores británicos descubrieron que los participantes de un estudio que sabían con certeza que recibirían una descarga eléctrica dolorosa se sentían más tranquilos y menos inquietos que quienes les dijeron que tenían apenas un 50% de probabilidad de recibirla.

Liderar a antiguos compañeros, hacer presentaciones ante altos ejecutivos, gestionar equipos más grandes o asumir mayores responsabilidades puede resultar intimidante, incluso para profesionales con una trayectoria extensa. Sin embargo, esos momentos incómodos suelen indicar crecimiento, no fracaso.

Profesionales de negocios discutiendo documentos en una sala de reuniones moderna. (Foto: Pexels)
Asumir responsabilidades antes de sentirse listo convierte la incomodidad en experiencia y la experiencia en confianza. (Foto: Pexels)

Muchos empleados interpretan equivocadamente la incomodidad como una señal de que todavía no están preparados. En realidad, muchas veces significa que están saliendo de su zona de confort. "Cada ascenso importante exige asumir responsabilidades que nunca antes tuviste. La confianza suele surgir de la experiencia, no al revés", sostuvo Felber.

El crecimiento rara vez ocurre dentro de la zona de confort. Los profesionales que progresan con mayor constancia no necesariamente carecen de miedo. Simplemente aprenden a convivir con la incomodidad durante el tiempo suficiente como para desarrollar nuevas habilidades.

El progreso es intencional, no accidental

Acelerar tu carrera profesional rara vez depende de trabajar más horas que nadie ni de sacrificar todas las noches y los fines de semana. Por el contrario, el progreso sostenido suele surgir del desarrollo de habilidades preparadas para el futuro, del fortalecimiento de las relaciones, del abandono del perfeccionismo, del registro de contribuciones cuantificables y de la aceptación de la incomodidad que acompaña al crecimiento.

El éxito no consiste simplemente en trabajar más. Implica impulsar tu carrera con propósito, preparación y acciones constantes, mucho antes de que aparezca una oportunidad. Hábitos como ejercer un liderazgo situacional, ayudar a otros a alcanzar el éxito, adoptar el aprendizaje continuo y trabajar en conjunto con la inteligencia artificial crean ventajas que la tecnología no puede replicar fácilmente.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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