LVMH ajusta su cartera de lujo: vendió Marc Jacobs mientras caen las ventas de moda y cuero
La decisión expone cómo el gigante francés reordena prioridades tras un período de menor tracción comercial en una de sus unidades más rentables.
La decisión expone cómo el gigante francés reordena prioridades tras un período de menor tracción comercial en una de sus unidades más rentables.
Mientras denuncia que Francia busca “exprimir a las empresas hasta el límite y crear desempleo” y admite estar “algo reservado” sobre las perspectivas de 2026, Bernard Arnault responde a los nuevos impuestos de forma contracultural: paga más al fisco… y a la vez compra más acciones de LVMH para blindar el control familiar.
Las compañías más poderosas del sector intentan adaptarse tras perder millones de compradores de gama media. El impacto de los aranceles, la inflación y el ajuste de consumo en China pone a prueba el valor bursátil de marcas emblemáticas.
Acusa a Bernard Arnault y a LVMH por una maniobra ocurrida hace más de una década, cuando el dueño del conglomerado de lujo empezó a tomar control sobre la histórica casa francesa. La denuncia también involucra a su exadministrador patrimonial, quien murió en circunstancias trágicas.
El grupo francés compró una participación en la firma suiza La Joux-Perret, proveedora de mecanismos de alta gama. La alianza con Citizen Watch refuerza su estrategia para incorporar tecnología solar en sus marcas y asegurar el abastecimiento de piezas clave.
El salto en la cotización de la firma de lujo fue impulsado por el renovado interés del mercado asiático, sobre todo en China, y llevó al empresario francés a escalar posiciones entre las mayores fortunas globales.
A través del fondo L. Catterton, que mantiene lazos con LVMH, Bernard Anault, dueño del imperio del lujo con la que también maneja marcas como Christian Dior y Givenchi, entra al negocio de la aviación privada con una jugada que busca diferenciarse del modelo más tradicional que impulsa el dueño de Berkshire Hathaway.
La baja del 3% en las ventas del primer trimestre golpeó fuerte al conglomerado de lujo LVMH, cuyas acciones cayeron más de 7% en la Bolsa de París. La caída arrastró la fortuna de Bernard Arnault, que aún sigue siendo el hombre más rico de Europa.
Reconocido por su capacidad para transformar marcas icónicas como Tiffany & Co., asume un rol estratégico en Moët Hennessy y se consolida como una figura clave en la sucesión del conglomerado liderado por su padre, Bernard Arnault.
El hijo del empresario Bernard Arnault fue nombrado director general adjunto de la marca Moët Hennessy en la división de vinos y licores de LVMH.
LVMH, el conglomerado de lujo más grande del mundo, firmó un acuerdo de patrocinio con la Fórmula 1 por diez años. Marcas icónicas de lujo formarán parte de esta alianza.
Marcas de peso internacional como Louis Vuitton, Bulgari o Chanel, se están aliando con instituciones educativas para formar talento, desarrollar habilidades y de ese modo gestionar el futuro de la industria.
Ampliar su pasarela vistiendo la primera fila con la nueva colección es algo que Jones hizo desde el comienzo de su mandato en Dior Men.
A primera vista, LVMH acaba de publicar cifras tranquilizadoras en su informe de resultados del tercer trimestre. Pero debajo de la superficie emerge una perspectiva diferente.
En sus resultados del tercer trimestre, el gigante francés del lujo registró una importante caída del crecimiento en un contexto de debilitamiento en la demanda de artículos de lujo.
El fundador y CEO de la potencia de lujo LVMH, Bernard Arnault, una vez más ha perdido su corona como la persona más rica del planeta, pero el multimillonario no necesita simpatía.
El magnate francés del lujo, dueño de marcas como Louis Vuitton, Christian Dior y Tiffany, llegó a la cima gracias a un año excepcional.
Bernard Arnault, dueño del conglomerado de marcas de lujo LMVH y el multimillonario con más dinero en el planeta, reorganizó la empresa para darle más poder a su hija Delphine.