Impulsada por la fiebre de la inteligencia artificial, una racha de balances positivos y el empuje del sector automotor, la compañía californiana sigue marcando récords en Wall Street.
La suba de 2025 dejó la vara alta: la inteligencia artificial, márgenes en alza y un fallo judicial clave impulsaron el rally de la compañía. Pero el nivel de inversión y los riesgos regulatorios reavivan las dudas para este año.
Entre la presión por no quedar atrás en inteligencia artificial, la necesidad de sostener valuaciones exigentes y la obligación de integrar nuevas tecnologías sin romper lo que ya funciona, Apple ilustra cómo las decisiones estratégicas de hoy puede hacer tambalear a los gigantes del mercado.
Pese a las dudas del mercado y la presión externa, la petrolera mantiene su política de retorno al accionista, sostiene márgenes saludables y muestra una exposición acotada al conflicto que rodea a Caracas.
Pese a que reinvierte buena parte de sus ingresos, Alphabet recompensó a sus accionistas con más de US$ 350.000 millones en una década. Cómo se explica esta cifra y qué otras empresas integran el podio.
Las cifras de inversión superan por mucho los beneficios concretos, y el riesgo ya no está en los precios de las acciones, sino en la distancia entre lo que se construye y lo que realmente se usa.
El papel de Broadcom pegó un salto tras aliarse con Alphabet para fabricar chips diseñados a medida. Los analistas creen que, si sostiene su posición en inteligencia artificial y consolida los ingresos por software, su precio podría seguir trepando a pesar de la volatilidad.
El salto de la tecnológica reavivó las dudas sobre su precio real. Qué dicen los números, cómo reaccionó ante otras crisis y por qué algunos prevén una corrección fuerte.
Mientras crece en ventas y ajusta su negocio global, la cadena muestra una constancia inusual: repartir fortunas a sus inversores sin comprometer su caja operativa. En Wall Street, esa disciplina le ganó un lugar entre las empresas más generosas de todos los tiempos.
La acción subió más de 20% en una semana y volvió a atraer a los inversores. La alianza con el gigante de los chips refuerza el giro estratégico hacia la inteligencia artificial y plantea interrogantes sobre su capacidad para sostener márgenes en un sector muy competitivo.
Con un nuevo chip más barato y eficiente, y capacidad industrial para escalar, Intel apuesta a quedarse con la etapa más demandada —y rentable— del uso masivo de modelos como ChatGPT.
El último reporte trimestral dejó números positivos, pero no logró disipar las dudas sobre el freno en el crecimiento. La falta de impacto inmediato de la inteligencia artificial y una valuación exigente enfrían el optimismo del mercado.
Los principales índices bursátiles de Estados Unidos arrancaron la jornada en rojo tras la ofensiva israelí. La suba del petróleo benefició a las energéticas y el oro volvió a funcionar como refugio ante el aumento de la incertidumbre.
La decisión de la calificadora de riesgo podría acelerar la salida de capitales, debilitar al dólar y provocar una fuerte corrección en acciones, bonos y valuaciones empresariales.
Resultados sólidos, su enfoque en Asia y el recorte de costos podrían fortalecer a la compañía, pero la caída en ingresos por intereses y el contexto global añaden incertidumbre a su desempeño en 2025.