Ferrari decidió acelerar en el negocio de los autos eléctricos de lujo con el Luce, su primer modelo totalmente eléctrico y una apuesta que sale al mercado con un precio de US$640.000. La jugada contrasta con el tono más prudente de Porsche y Lamborghini, que recortaron sus ambiciones en este segmento debido a una demanda más débil.
El nuevo auto de Ferrari fue presentado el lunes y llegará a los clientes en el cuarto trimestre de 2026. Con cuatro puertas, cinco plazas y un baúl de 600 litros, el Luce apunta a familias de alto poder adquisitivo que buscan confort, tecnología y una experiencia distinta a la de los deportivos tradicionales de Maranello.
El nombre significa “luz” en italiano y el proyecto contó con la participación de Jony Ive, exjefe de diseño de Apple, junto con su colectivo LoveFrom. Para Ferrari, el modelo abre una etapa inédita para una marca asociada durante décadas a los motores de 12 y 8 cilindros.
“Es el resultado de cinco años de trabajo”, dijo el CEO de la compañía, Benedetto Vigna, ante más de 200 periodistas reunidos en Roma.
La ficha técnica marca el tono de la apuesta. El Luce contará con cuatro motores eléctricos, uno por rueda, que permitirán superar los 1.000 caballos de potencia. La velocidad máxima quedará por encima de los 310 km/h, pese a que el auto pesa más de 2,2 toneladas. Ferrari también informó de una autonomía superior a los 500 kilómetros.
El Ferrari Luce estrena una plataforma propia, basada en una batería de 122 kWh y una arquitectura de 800 V. La marca aseguró que la batería fue diseñada, validada y fabricada en Maranello, una decisión que refuerza el control interno sobre el rendimiento. El sistema admite una carga rápida de hasta 350 kW y puede recuperar 70 kWh en 20 minutos.
Además, este modelo incorpora una nueva Unidad de Control del Vehículo, que coordina el tren motriz y el comportamiento del auto 200 veces por segundo. A eso se suman la suspensión activa, la dirección en las cuatro ruedas, el frenado regenerativo extendido y la vectorización de par, recursos pensados para conservar la respuesta típica de Ferrari pese al salto hacia la propulsión eléctrica.
El diseño interior también marca una diferencia frente a otros eléctricos de lujo. Ferrari eligió una mezcla entre pantallas digitales y comandos físicos, con materiales como aluminio anodizado reciclado, vidrio Corning Gorilla Glass y cuero de alta calidad. El paquete se completa con un sistema de audio de 21 altavoces, 24 canales y 3000 W, además de una garantía específica de 8 años para los principales componentes eléctricos.
La marca intentó conservar parte del carácter visceral que la hizo famosa. Por eso, el sistema del Luce amplifica los sonidos naturales de vibración del tren eléctrico, una decisión pensada para que el conductor perciba una conexión más emocional con el auto.
El director comercial y de marketing, Enrico Galliera, señaló que una parte de los clientes de Ferrari desea una propuesta distinta para otros momentos de uso. También calificó al auto con una frase breve. “Es absolutamente impresionante”, afirmó.
China figura entre las plazas que Ferrari observa con atención. Allí, los autos eléctricos ya tienen una fuerte adopción, mientras que los grandes modelos nafteros soportan cargas impositivas elevadas. El Luce busca competir en ese terreno con un diseño amplio, iluminación LED de cristal, cuero, vidrio, aluminio anodizado y controles físicos, lejos de la lógica puramente táctil de Tesla y de varios fabricantes chinos.