El acuerdo entre Google y Apple, por el cual Google proporciona tecnología de Apple Intelligence de próxima generación para el iPhone —como en el caso del nuevo Siri—, sería apenas una solución provisional, según un nuevo informe.
Sin embargo, en el futuro, el iPhone y otros productos de Apple recibirán las innovaciones de Apple Intelligence a través de su sistema Private Cloud Compute, según se afirma.
Acuerdo entre Apple y Google por Apple Intelligence
Apple y Google anunciaron el lunes 12 de enero un acuerdo conjunto en inteligencia artificial para "ayudar a potenciar las futuras funciones de Apple Intelligence, incluida una Siri más personalizada que llegará este año", según comunicaron.

Luego de una evaluación exhaustiva, Apple concluyó que la tecnología de IA de Google es la base más sólida para los Modelos de la Fundación Apple. Además, manifestó su entusiasmo por las nuevas experiencias que esa alianza permitirá a los usuarios de sus productos. Apple Intelligence continuará operando tanto en dispositivos propios como en el sistema de Private Cloud Compute, manteniendo los estándares de privacidad que, según la compañía, son líderes en la industria.
"El acuerdo es otro indicador importante de la creciente confianza en la agenda acelerada de inteligencia artificial de Google y su regreso a OpenAI", publicó CNBC.
La estrategia de Apple con la inteligencia artificial va más allá del acuerdo con Google
Sin embargo, la estrategia de inteligencia artificial de Apple a largo plazo no se limita a su alianza con Google. El 13 de enero, el reconocido analista especializado en Apple, Ming-Chi Kuo, de TF International Securities, explicó en una publicación en X que el acuerdo responde a una "presión a corto plazo en múltiples frentes" y que "la presentación de inteligencia artificial de la WWDC de este año no puede permitirse otra decepción".
En lugar de depender de terceros, Apple deberá avanzar con el desarrollo y la implementación de sus propios chips de inteligencia artificial, según anticipa Kuo.

“Apple aún enfrenta el reto de obtener un mayor control sobre sus tecnologías clave de IA”, señaló el analista. Para ilustrarlo, mencionó el caso de Tesla y su sistema de conducción autónoma: “El FSD de Tesla es un claro ejemplo de cómo la IA se convierte en el núcleo tanto del dispositivo como de la experiencia del usuario. Si los algoritmos FSD de Tesla provinieran de otros proveedores, su ventaja competitiva —y su múltiplo de valoración— sería casi con toda seguridad menor que hoy”, expresó.
Para quienes esperan que Apple lance sus propios procesadores, la espera podría ser corta. "Se espera que los chips de servidor de IA de Apple entren en producción en masa en el segundo semestre de 2026, y que sus propios centros de datos entren en funcionamiento en 2027. Esto probablemente significa que la demanda de IA en dispositivos de Apple podría empezar a crecer de forma más significativa a partir de 2027", concluyó Kuo.