Forbes Uruguay
Equipo de Henka
Negocios
Equipo de Henka
Gentileza

El emprendedor serial uruguayo que ahora quiere aplicar IA a las licitaciones de empresas que trabajan con el Estado

Mathías Buela

Share

Marcos Saiz fundó y vendió varias empresas tecnológicas y ayudó a impulsar el ecosistema startup uruguayo ahora apuesta por Simpli, una plataforma con inteligencia artificial que busca simplificar cómo las empresas encuentran y gestionan oportunidades de negocio con el Estado.

21 Mayo de 2026 07.12

Marcos Saiz lleva más de 15 años fundando y vendiendo empresas. En 2020, por ejemplo, cofundó Henka junto a Juan Martín Obes y Santiago Curiel, una consultora tecnológica que hoy factura 50% más cada año. El proyecto fue el puntapié para crear Simpli, una plataforma que usa inteligencia artificial (IA) para ayudar a las empresas a rastrear y postularse a licitaciones del Estado, que están próximos a lanzar. 

Lo que hace, es integrar información de distintos portales de licitaciones y llamados de precios. Luego la procesa con IA para que las empresas que trabajan con el Estado puedan rastrear oportunidades, analizar precios históricos, monitorear a sus competidores y simplificar la postulación.

Hoy la Agencia Reguladora de Compras Estatales (ARCE) tiene toda esa información, pero la información no tiene un orden específico, lo que hace que sea difícil de usar para quien tiene que estar atento a docenas de llamados al mismo tiempo. 

Simpli apunta a resolver eso. En la primera versión, la plataforma toma los datos públicos de ARCE y, en versiones siguientes, la idea es sumar portales de otros países de la región al igual que portales privados de empresas que hacen sus propios llamados de precios.

El modelo de negocio es por suscripción mensual y apunta a miles de empresas que ya trabajan con el Estado o que quieren empezar a hacerlo. El mercado que ven es grande: por el sistema de licitaciones uruguayo circulan más de US$ 800 millones en contratos anuales.

El producto tuvo apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANNI) a través de su instrumento de financiamiento para la implementación de innovación. El apoyo permitió desarrollar la primera versión sin necesidad de levantar capital externo. De todas maneras, Saiz dice que están abiertos a buscar inversión más adelante.

Un camino de creaciones

Saiz se recibió de ingeniero en computación en 2008. Su proyecto de carrera fue Feng Office, una suite de herramientas colaborativas open source que buscaba hacer lo que en ese momento Google Docs y Google Sheets recién estaban empezando a hacer. La aplicación existe hasta hoy. En aquel momento, la vendió y siguió. Después vino Ecocasas, proyecto que también vendió. A esos, se suman algunos otros emprendimientos más, algunos como fundador operativo, otros como inversor.

En paralelo, fue uno de los que empujó el ecosistema emprendedor uruguayo desde adentro. Alrededor de 2009, cuando conseguir inversión en Uruguay era prácticamente imposible porque no había eventos, redes, ni cultura de capital de riesgo, organizó con un socio los primeros eventos de elevator pitch del país bajo el nombre Open Coffee

Ese ciclo terminó fusionándose con Montevideo Valley y derivó en lo que hoy es el evento Mueve, de la Fundación Da Vinci, una competencia de pitches de startups que se hace desde hace casi dos décadas. Desde el año pasado, Saiz también es socio de URUCAP, la asociación de capital de riesgo uruguaya.

La génesis de Simpli

En 2020 y con dos amigos ingenieros, Saiz cofundó Henka. La idea era ofrecer el rol de CTO como servicio para empresas medianas que tienen una persona que resuelve los problemas técnicos del día a día, pero que carecen de una figura que piense la tecnología en términos estratégicos y orientada al negocio. 

El cliente tipo de Henka llega con tecnología atrasada, a veces con problemas básicos sin resolver, y la empresa los ayuda a salir de ese punto y después a innovar.

Un ejemplo que da Saiz para ilustrar el estado de situación de muchas empresas uruguayas: un cliente que llegó con microcortes en el sistema que se arrastraban hacía más de un año. Todos los días se rompía la sincronización con el sistema de DGI, las facturas quedaban mal registradas y el equipo tenía que hacer las liquidaciones a mano. Ese era el punto de partida para hablar de transformación digital.

El enfoque de Henka es agnóstico en tecnología. Si el cliente usa Microsoft, trabajan sobre Microsoft. Si usa Google o AWS, igual. La apuesta es aplicar mejor la tecnología que ya existe en cada empresa y hacer que trabaje para el negocio. 

Hoy el equipo tiene entre 15 y 20 personas, crece alrededor del 50% por año y tiene foco en retail, construcción y servicios financieros. Trabajan con clientes en Uruguay y han tenido proyectos en Europa, Estados Unidos y otros países de la región. Comercialmente están desarrollando el mercado paraguayo.

Simpli nació de algo que los propios clientes de Henka les empezaron a pedir. Ahora, una de las decisiones que todavía está sobre la mesa es si la nueva startup va a seguir dentro del proyecto madre o si se convierte en una empresa independiente. 

Así, Saiz vuelve a poner en práctica su fórmula, detectar un vacío, aplicar tecnología y abrir mercado. Tras más de una década de fundar y vender compañías, su nuevo proyecto busca ordenar un sistema clave para miles de empresas y, al mismo tiempo, ampliar el alcance de la innovación uruguaya en la región.

10