Con una simple charla podés fortalecer vínculos, potenciar el talento de tu grupo y mejorar la dinámica diaria. Cuatro preguntas concretas que pueden ayudarte a entender mejor a los que te rodean y liderar con más humanidad.
Cada vez más trabajadores están regresando a compañías que dejaron tiempo atrás. Esta tendencia, que ya representa más de un tercio de las contrataciones, plantea nuevos interrogantes sobre la movilidad profesional, el valor de la experiencia adquirida afuera y las condiciones que deberían darse para volver sin arrepentirse.
El home office tiene sus ventajas: más libertad, menos viajes y mayor autonomía. Sin embargo, para muchos, también trae consigo una compañera silenciosa pero persistente: la soledad.
Las organizaciones que impulsan el regreso total a la presencialidad enfrentan un escenario distinto: muchos trabajadores priorizan la autonomía, el equilibrio personal y la flexibilidad. Para que la transición funcione, los líderes tienen que comunicar con claridad, revisar sus políticas y habilitar espacios de diálogo real.
En la recta final del año, cuando el agotamiento puede afectar nuestro rendimiento, implementar prácticas que favorezcan el equilibrio entre el trabajo remoto y el bienestar personal se vuelve esencial. Randstad comparte los principales factores a tener en cuenta para evitar que el home office comprometa nuestra productividad y salud.
Con el teletrabajo ya instalado en la vida organizacional, estamos en un momento crítico para equiparse como líder con un nuevo conjunto de habilidades para adaptarse a los desafíos que vienen.
Investigar las condiciones salariales del mercado laboral IT; entender cuál es el valor distintivo de cada talento; escuchar antes de proponer; comunicar las pretensiones salariales; dejar las puertas abiertas.
Las universidades pueden tardar alrededor de 207 días para identificar que están sufriendo una filtración y 70 días adicionales para contener la brecha