Con un nuevo chip más barato y eficiente, y capacidad industrial para escalar, Intel apuesta a quedarse con la etapa más demandada —y rentable— del uso masivo de modelos como ChatGPT.
Las promesas de productividad conviven con advertencias por vulnerabilidades graves. Un informe reciente detectó fallas que podrían abrirle la puerta a ataques con robo de datos y control remoto de cuentas.
El salto bursátil se dio tras el anuncio de nuevas metas de crecimiento impulsadas por la demanda de servidores para inteligencia artificial. La compañía selló acuerdos con gigantes como Nvidia y OpenAI, y espera ingresos por US$ 20.000 millones en ese rubro el próximo año fiscal.
La nueva arquitectura Baby Dragon Hatchling, desarrollada por la startup Pathway, busca romper con el límite más grande de los modelos actuales: su incapacidad para aprender a medida que operan. Inspirado en principios de neurociencia, el sistema apunta a construir máquinas que razonen, se adapten y evolucionen con el tiempo, como lo hace una mente humana.
La herramienta permite conectar plataformas como Spotify y Zillow directamente en el chat, con funciones personalizadas según el servicio. La empresa que lidera Sam Altman busca diferenciarse en la carrera por la inteligencia artificial generativa.
El nuevo dispositivo, creado con proteínas bacterianas en lugar de silicio, consume apenas unos picojulios por impulso y responde a señales químicas como el sodio y la dopamina. También logró sincronizarse con células vivas.
Con clips hiperrealistas y personajes reconocibles, la nueva herramienta de inteligencia artificial cruza límites legales y culturales. Mientras las empresas mandan cartas documento, los usuarios juegan con fuego.
Las respuestas generadas por inteligencia artificial ya no compiten con fuentes: las reemplazan. Sin contexto ni atribuciones claras, los modelos eligen qué decir, cómo decirlo y qué callar. En ese recorte silencioso, la verdad empieza a difuminarse.
La alianza apunta a integrar modelos avanzados dentro de sistemas capaces de automatizar procesos, analizar datos sensibles y cumplir estándares de seguridad, todo desde una única plataforma pensada para el uso corporativo.
Empresas y consulados empezaron a usar inteligencia artificial para analizar perfiles digitales y detectar inconsistencias. Ahora, esconder la huella online puede levantar sospechas o dejar afuera de una entrevista.
Apuesta por un modelo que decodifica perfiles humanos a partir de audios breves. Ya se usa en selección de personal y promete acelerar decisiones clave en consumo masivo, fintech y hasta en apps de citas.
La alianza apunta a construir la infraestructura necesaria para entrenar modelos cada vez más potentes y responder a una demanda que no para de crecer. El respaldo del fabricante de chips refuerza la apuesta por una inteligencia artificial que supere la capacidad humana.
La operación le suma una cartera global de clientes fieles y una herramienta probada para escalar el uso de avatares autónomos en capacitaciones, ventas y marketing. Microsoft ya vio resultados concretos con esta tecnología.
La startup respaldada por gigantes como NVIDIA, Intel y LG quiere fabricar 100.000 unidades en cuatro años. Sus robots ya trabajan, cocinan, doblan ropa y cargan lavavajillas.
La startup busca automatizar por completo el proceso de fertilización asistida mediante una plataforma que combina robótica y algoritmos propios. El respaldo económico permitirá acelerar los ensayos clínicos y preparar el desembarco comercial, en un mercado que crece al ritmo de la demanda y la inversión en salud reproductiva.
Mientras Estados Unidos lidera en capacidad de cómputo y energía dedicada a inteligencia artificial, China sorprende por la cantidad de centros de datos, aunque con menor rendimiento. Emiratos Árabes y Arabia Saudita se metieron en el podio y dejaron atrás a potencias tradicionales como Alemania y Reino Unido.
Los chats que los usuarios creían bajo resguardo quedaron expuestos en buscadores, a pesar de las garantías de la empresa. Entre los diálogos filtrados, había datos laborales, nombres propios e instrucciones internas del equipo técnico.
Apunta a una transformación cultural en las organizaciones, donde la personalización y la autonomía de cada integrante pasan de ser conceptos decorativos a cimientos reales para equipos más creativos, resilientes y capaces de sostener su rendimiento a largo plazo.
OpenAI comenzó a redirigir algunas conversaciones hacia GPT-5 cuando detecta señales de angustia o comentarios perturbadores. La decisión busca ofrecer contención, pero genera dudas sobre privacidad, consentimiento y posibles fallos del sistema.