Aunque las órdenes sean claras, los sistemas insisten en desviarse. Qué hay detrás de esas respuestas erráticas que desorientan incluso a quienes ya tienen experiencia.
El modelo tradicional de startups entra en su recta final. Con una laptop, conexión estable y la ayuda de inteligencias artificiales, un solo fundador puede construir desde su casa un imperio de escala global. Las piezas ya están sobre la mesa. Lo único que falta es que alguien se anime a mover primero.
Con una pantalla lateral para datos en tiempo real y funciones vinculadas a inteligencia artificial, el nuevo modelo "Celeste" busca superar a las Ray-Ban Wayfarer, aunque su diseño más voluminoso podría ser un punto en contra.
El diseño ya no se limita a la estética y la funcionalidad: se ha convertido en una herramienta poderosa para abordar desafíos complejos, mejorar la vida de las personas y generar impacto positivo en el mundo.
Con mayoría de proyectos ligados a la inteligencia artificial, la lista incluye empreas con clientes en defensa, salud, finanzas y entretenimiento. Varias ya firmaron contratos millonarios y cuentan con un historial de crecimiento que despierta expectativas entre los inversores.
El nuevo modelo no solo responde: desliza mensajes ocultos, improvisa poesía técnica y parece entender qué es lo que uno quiere antes de terminar de decirlo. Un ensayo reciente indaga hasta dónde llega su aparente intención y qué dice eso sobre nosotros.
Forjó dos unicornios tecnológicos desde su laboratorio en Berkeley, atrajo inversiones millonarias y trabaja con gigantes como Google y Microsoft, pero sigue priorizando la docencia y la investigación junto a sus estudiantes.
Cuando la inteligencia artificial se convierte en política de Estado para las grandes potencias, lo que está en juego ya no es solo qué tecnologías se usarán, sino qué modelos de negocio, de empleo y de liderazgo serán viables en los próximos años.
Lejos del análisis técnico clásico y de las emociones del trading manual, los más jóvenes apuestan por algoritmos que operan solos, reducen el estrés y ejecutan estrategias con reglas claras.
La tecnológica israelí UVeye le permite a la rentadora cobrar por daños antes invisibles. Pero algunos clientes ya se quejan de los nuevos cargos y del escaso margen para defenderse.
Evitar charlas difíciles suele ser la norma, tanto en casa como en la oficina. Las simulaciones con inteligencia artificial permiten ensayar esas conversaciones incómodas y ganar confianza antes de que sea demasiado tarde.
La llegada de la inteligencia artificial revolucionó todos los rubros y la educación no es ajena. Cómo implementar esta herramienta, la importancia de evitar el sedentarismo tecnológico y cómo repensar las formas de evaluación.
Mientras una intenta acercarse a los reguladores europeos para ganar legitimidad y ventajas estratégicas, la otra eligió el camino de la confrontación y la denuncia pública. La apuesta por sumarse o bajarse del nuevo código revela mucho más que una diferencia de estilo: marca dos formas de jugar el partido por el control de la inteligencia artificial global.
Cada vez más empleados depositan confesiones íntimas en sistemas automatizados que prometen contención sin juicio. Aunque ofrecen un alivio aparente, expertos alertan sobre el uso indebido de datos sensibles, la falta de límites claros y la posibilidad de que esa información termine afectando carreras o derivando en conflictos legales.
La única de apunta a "los 7 magniífcos" que sigue acumulando pérdidas apunta a reinventase con la búsqueda con inteligencia artificial integrada a su ecosistema, mediante una apuesta millonaria para revitalizar sus ingresos, competir con Microsoft y sacudirse el rezago tecnológico que inquieta a los inversores.
La incorporación de sistemas conversacionales avanzados en las icónicas muñecas genera un dilema profundo sobre privacidad y desarrollo emocional. La promesa de interacción personalizada convive con el riesgo de convertir los juegos en un canal constante de vigilancia y recopilación de datos sensibles, mientras especialistas advierten que esta tecnología puede moldear vínculos y hábitos con una influencia que excede el entretenimiento.
La medida se aprobó con amplio respaldo en el Senado y sepultó la idea de impedir durante una década la intervención de los estados. Legisladores argumentaron que es clave brindar resguardos frente a riesgos como el uso indebido de datos y la manipulación automatizada. Las empresas advierten que enfrentarán un mosaico de normas que puede entorpecer la innovación y elevar costos.
El CEO de OpenAI publicó un ensayo con proyecciones fuertes: habla de automatización masiva, inteligencia digital que se vuelve costumbre y nuevas tensiones sobre quién maneja el poder tecnológico. También alerta sobre riesgos si el control queda concentrado en pocas manos.
La inteligencia artificial no solo cambia procesos, también redefine equipos, roles y mentalidades. Su advertencia apunta directo a quienes ocupan posiciones de conducción.