Pulseadas judiciales sobre Lisa Cook y Jerome Powell, sumadas a demoras al elegir sucesor, abren un frente político capaz de alterar el rumbo del banco central estadounidense.
Algunos críticos advierten que su cercanía al gobierno actual podría poner a prueba la autonomía del banco central, un tema sensible para quienes consideran que la Fed debe actuar con independencia total ante cualquier presión política.
La expectativa por una pausa en la baja de tasas crece entre operadores e inversores, mientras se acelera la rosca política para definir quién liderará el banco central más poderoso del mundo desde mayo de 2026.
Mientras crece la tensión entre la Casa Blanca y Jerome Powell, los índices bursátiles ignoran el conflicto. Un estudio reciente revela por qué la presión política no siempre asusta a los inversores.
Jerome Powell denunció presiones de la Casa Blanca tras recibir una citación judicial por sus dichos ante el Congreso. La interna con Donald Trump alcanza niveles inéditos y desencadena un conflicto institucional por la autonomía del banco central.
El último trimestre del año muestra cifras robustas, aunque debajo del crecimiento asoman tensiones: inflación que persiste, empleo que se enfría y decisiones de la Reserva Federal que podrían sacudir las carteras.
La decisión dividida dentro del comité alimenta el tironeo entre la conducción monetaria y la Casa Blanca, en un clima marcado por la incertidumbre económica, el estancamiento en el empleo y las demoras en los datos oficiales.
Los precios al consumidor aumentaron en línea con lo previsto y el mercado descuenta un recorte inminente en la tasa de interés. La Reserva Federal llega a la reunión del 17 de septiembre presionada por datos mixtos y un mercado laboral que pierde fuerza.
La expectativa por los resultados del gigante de los chips crece entre operadores que ya dudan de las promesas millonarias en IA. Un tropiezo en los números podría disparar una corrección en todo el sector tecnológico.
El impulso bursátil tras el discurso de Powell en Jackson Hole disparó las valuaciones de gigantes como Tesla, Oracle, Meta y Amazon. Solo Elon Musk embolsó más de 9 mil millones tras el salto en las acciones de su empresa.
Dos miembros del comité votaron por un recorte, desafiando la postura de Jerome Powell. La presión de Trump, el impacto de los aranceles y la incertidumbre económica agitan el clima en el banco central más poderoso del mundo.
Aunque el presidente de la Fed es blanco habitual de las críticas de Trump, su eventual salida podría tener efectos contraproducentes para la Casa Blanca. Desde un sacudón en Wall Street hasta trabas judiciales, los costos políticos y económicos serían difíciles de amortiguar.
Mientras el mercado descarta movimientos en el corto plazo, la atención gira en torno a las presiones políticas sobre el funcionario, las tensiones internas del comité y las pistas que puedan anticipar una baja en septiembre.
Durante una audiencia en el Congreso, Jerome Powell explicó que la postura de expulsiones masivas está dejando sin personal a sectores clave como la construcción, la hotelería y el campo, lo que frena la actividad y presiona los precios. La advertencia llega mientras la Casa Blanca acelera los operativos migratorios y desoye los costos económicos.
El presidente norteamericano volvió a presionar públicamente al titular de la Reserva Federal para que bajara las tasas de interés, aunque aseguró que no planea removerlo. Días atrás, había publicado en Truth Social que "el despido de Powell no puede llegar lo suficientemente rápido".
El mercado prevé sólo dos rebajas de tasas el próximo año, principalmente porque la economía estadounidense está creciendo aceleradamente y la inflación podría reactivarse.
Las recientes decisiones monetarias apuntan a un posible aumento en la volatilidad del mercado de bonos. Esto abre la puerta a oportunidades para empresas tecnológicas innovadoras en el sector financiero.
En los últimos dos años, la institución liderada por Jerome Powell incurrió en pérdidas significativas y se espera que enfrente déficits récord en 2024.