El desplome de las acciones, tras resultados que decepcionaron a Wall Street, le costó a Meta su peor jornada del año y a su fundador, una pérdida récord en su fortuna personal.
La agencia The Brief apuesta a campañas diseñadas por inteligencia artificial a partir de sensaciones y estados anímicos. Según su director de Producto, esta nueva forma de hacer publicidad reduce el desgaste creativo y elimina barreras técnicas entre una idea y su realización.
El nuevo contrato le permitirá a Meta acceder a tecnología de Nvidia para acelerar el desarrollo de sus modelos de IA. CoreWeave ya había cerrado acuerdos similares con OpenAI y Microsoft, en medio del furor por la infraestructura de cómputo.
El crecimiento sostenido de la app de Meta, impulsado por su vínculo con Instagram y una estrategia publicitaria agresiva, empieza a rendir frutos frente a una plataforma que no logra frenar la fuga de usuarios ni recuperar la confianza de los anunciantes.
Apunta a una transformación cultural en las organizaciones, donde la personalización y la autonomía de cada integrante pasan de ser conceptos decorativos a cimientos reales para equipos más creativos, resilientes y capaces de sostener su rendimiento a largo plazo.
El empuje de la inteligencia artificial mantuvo el envión de las principales tecnológicas del mundo, con Nvidia al frente. Qué miran los analistas para evaluar si todavía tienen recorrido.
El empresario anunció la creación de una unidad dedicada al desarrollo local de infraestructura y aplicaciones basadas en IA. En paralelo, su operadora móvil prepara el terreno para debutar en los mercados con una oferta récord.
Con una pantalla lateral para datos en tiempo real y funciones vinculadas a inteligencia artificial, el nuevo modelo "Celeste" busca superar a las Ray-Ban Wayfarer, aunque su diseño más voluminoso podría ser un punto en contra.
En Meta, el caos interno y la falta de una dirección clara empujaron a varios empleados a irse. Mientras tanto, algunos competidores aseguran que el nivel de sus desarrolladores en inteligencia artificial no está a la altura.
El salto en la cotización de Meta tras un balance trimestral mejor de lo previsto disparó el patrimonio del creador de Facebook, que ahora se ubica detrás de Elon Musk y Larry Ellison en la lista global de millonarios.
Frustrado por los cobros inesperados de servicios como Cursor y Claude Code, un joven programador estadounidense lanzó Cline, una plataforma que permite elegir modelos de inteligencia artificial sin atarse a suscripciones ni aceptar límites arbitrarios. La apuesta por la transparencia lo llevó a levantar US$27 millones en inversiones.
La decisión de marcharse no solo responde a planes individuales. El peso de los vínculos, el miedo a quedar rezagado y la fuerza de la imitación colectiva pueden desencadenar oleadas de renuncias que alteran la estabilidad de cualquier empresa.
Mientras una intenta acercarse a los reguladores europeos para ganar legitimidad y ventajas estratégicas, la otra eligió el camino de la confrontación y la denuncia pública. La apuesta por sumarse o bajarse del nuevo código revela mucho más que una diferencia de estilo: marca dos formas de jugar el partido por el control de la inteligencia artificial global.
Meta cerró una negociación con los accionistas que habían denunciado a sus directivos por haber ignorado violaciones al pacto de privacidad con la FTC tras el escándalo de Cambridge Analytica. La jueza suspendió el juicio previsto en Delaware y aceptó el arreglo entre las partes.
El desembarco de Alexandr Wang en la firma de Zuckerberg agita el tablero tecnológico. Sospechas por filtraciones, caída de contratos y rivales que aceleran para quedarse con un mercado multimillonario.
Mientras otras compañías de chips tambalean, la firma dirigida por Jensen Huang se afirma como proveedora clave del boom de la inteligencia artificial, con nuevos proyectos, récord de ingresos y un lugar entre las empresas más grandes del mundo.
Firmó un acuerdo con Constellation Energy que le garantiza el abastecimiento exclusivo de energía atómica para alimentar centros de datos de alto rendimiento. El contrato, sin precedentes por su escala y duración, refuerza la tendencia de las big tech a buscar fuentes estables para sostener sus modelos de IA generativa.
Con promesas de cooperación y puestos clave en juego, la empresa de Mark Zuckerberg acelera su acercamiento al gobierno de EE. UU., en un intento por ganar contratos estratégicos y respaldo político mientras enfrenta una ofensiva judicial por prácticas monopólicas.
Los consumidores más jóvenes prefieren el contenido de creadores en lugar de películas y series en servicios estándar o premium. Cómo se reconfigura el escenario del consumo de entretenimiento.