Gigantes tecnológicos premian el uso intensivo de asistentes para programar, convencidos de que ese gasto acelera el desarrollo y les otorga una ventaja frente a una competencia cada vez más feroz.
Guillermo Rauch, nacido en Lanús, armó Vercel tras vender Cloudup y hoy provee infraestructura web usada por Notion, Stripe y Sonos. El furor por Claude Code disparó las implementaciones, las ventas y también su fortuna.
El creador de Replit pasó de desarrollar software en cibercafés de Jordania para ganar plata a liderar una startup valuada en US$9.000 millones. Su apuesta: herramientas de inteligencia artificial que permitan crear apps sin saber programar.
Google planea destinar hasta US$ 185.000 millones este año a centros de datos y chips, con el foco puesto a diez años. Con la caja de Alphabet como respaldo, la apuesta busca sostener la demanda récord de placas y apurar un despliegue global más estandarizado.
Como CEO de OpenAI, el multimillonario de 40 años fue quien impulsó ChatGPT, popularizó la inteligencia artificial y construyó una empresa valuada en US$ 500.000 millones.
La nueva ronda de financiamiento llevó a la compañía de inteligencia artificial a cifras récord y catapultó el patrimonio de los hermanos Dario Amodei y Daniela Amodei, junto a otros cinco socios, en medio de la pulseada con OpenAI y los cruces públicos con Sam Altman y Elon Musk.
Mike Krieger lidera la estrategia para que Claude AI gane terreno entre gigantes, en una carrera por llevar la inteligencia artificial generativa a cada rincón del trabajo técnico.
Bret Taylor dejó atrás su carrera en gigantes como Google, Facebook y Salesforce para fundar, junto a un viejo compañero, una empresa que quiere cambiar la forma en que las marcas se comunican con sus clientes. Con un cuerno alpino como símbolo de identidad, Sierra apuesta a reemplazar el call center con bots inteligentes que prometen resolver desde un reclamo hasta una suscripción, sin humanos en el medio.
Fundaron Ercor en 2023, conectando talento global con laboratorios de punta como OpenAI. Levantaron capital de los fondos más codiciados de Silicon Valley, enfrentan una demanda por secretos industriales y siguen creciendo en medio de la guerra por el etiquetado de datos.Select 51 more words to run Humanizer.
Mercor, que debutó en la lista Forbes Cloud 100, creó un reclutador de IA para entrevistar a candidatos. En el proceso, descubrió una fuente de ingresos más inmediata: encontrar personas para entrenar modelos de IA.
Con inversores de peso y un video viral que la puso en el radar, la startup detrás del agente de inteligencia artificial Devin avanza con una nueva ronda que más que duplicaría su valuación en apenas cuatro meses.
Con mayoría de proyectos ligados a la inteligencia artificial, la lista incluye empreas con clientes en defensa, salud, finanzas y entretenimiento. Varias ya firmaron contratos millonarios y cuentan con un historial de crecimiento que despierta expectativas entre los inversores.
Empresarios del sector tecnológico ya lo admiten sin rodeos: la automatización deja afuera a los más nuevos y recorta áreas completas. Hasta los CEOs sienten que su lugar está en peligro.
El desembarco de Alexandr Wang en la firma de Zuckerberg agita el tablero tecnológico. Sospechas por filtraciones, caída de contratos y rivales que aceleran para quedarse con un mercado multimillonario.
De perfil bajo, fue clave en el crecimiento de empresas hoy valuadas en miles de millones de dólares. Su estilo directo y su capacidad para detectar oportunidades en rubros poco atractivos lo ubicaron entre los más influyentes del capital de riesgo.
Tras revolucionar el mundo con famoso juego, Niantic dejó atrás la industria gamer para reinventarse como como una empresa enfocada en inteligencia artificial geoespacial.