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Nicolás Jaffe y Lionel Messi
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Nicolás Jaffe, barbero uruguayo que atiende a Messi, Lamine Yamal y Fede Valverde durante el mundial

Mathías Buela

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Para llegar a Miami vendió todo lo que tenía, durmió en una barbería y pasó meses buscando una oportunidad. Cinco años después construyó una marca personal en el competitivo mercado estadounidense.

26 Junio de 2026 09.10

Hace cinco años, Nicolás Jaffe llegó a Miami con una valija, algunos ahorros y una convicción difícil de explicar. Había vendido su auto, cerrado su barbería en Maldonado y apostado todo a una nueva vida en Estados Unidos, con solo 21 años.

Hoy atiende a algunas de las figuras más reconocidas del deporte y el entretenimiento. Entre sus clientes aparecen Lionel Messi, Federico Valverde, Lamine Yamal, Sergio Agüero, Rodrygo, El Duki, Tiago PZK, Coscu y una larga lista de futbolistas, músicos e influencers que forman parte del ecosistema global de Miami. El recorrido entre un punto y otro tuvo poco de lineal.

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Jaffe nació en Estados Unidos (tierra natal de su padre), creció en Maldonado y empezó a cortar el pelo a los 16 años. Mientras otros adolescentes pensaban en qué estudiar, él ya había encontrado una actividad que le permitía generar ingresos, construir una comunidad y desarrollar una habilidad que con el tiempo se transformaría en un negocio internacional.

En aquellos años organizaba previas en su propia casa. Les cortaba el pelo a amigos antes de salir a bailar y poco a poco empezó a cobrar por ese trabajo. También aprovechaba las redes sociales y los contactos con promotores de boliches para hacerse conocer entre los jóvenes de Punta del Este y Maldonado.

La primera gran señal

El músico argentino conocido como Duki atravesaba el momento de mayor crecimiento de su carrera y visitó Uruguay para realizar un show. Jaffe logró contactarlo a través de redes sociales, le cortó el pelo y al día siguiente descubrió el impacto que podía generar acercarse a figuras con influencia. Las consultas explotaron, las redes crecieron y la demanda se multiplicó. “Ahí entendí que ese podía ser un camino”, recuerda, en diálogo con Forbes Uruguay desde Miami.

La decisión de emigrar apareció poco después. Uruguay le había dado una base de clientes y una buena reputación, aunque el mercado resultaba pequeño para las metas que imaginaba. Su ciudadanía estadounidense le abría una puerta diferente y decidió aprovecharla.

El plan inicial apuntaba a California, donde vivía un tío que lo esperaba para ayudarlo en el aterrizaje. Sin embargo, durante una escala en Miami recibió una noticia que cambió todo: su tío había fallecido.

Con el negocio vendido, el auto entregado y toda su vida empaquetada en unas pocas pertenencias, volver no estaba sobre la mesa pero tampoco existía un plan alternativo. En ese momento Miami apareció como una solución improvisada.

Empezar de cero en Miami

Durante los primeros meses durmió en una barbería ubicada en una zona alejada de la ciudad. El lugar carecía de ducha y de las comodidades básicas. Más adelante pasó a vivir dentro de un Volkswagen Bora usado que pudo comprar con sus primeros ahorros. La rutina incluía jornadas completas de trabajo, duchas prestadas en un gimnasio y una enorme incertidumbre sobre el futuro.

“Venía de tener mi casa, mi auto y mi negocio. Acá aprendí el valor de una ducha, de una comida y de las cosas más básicas”, cuenta.

El punto de inflexión llegó cuando entendió que el crecimiento dependía tanto de la calidad de su trabajo como de las personas que tenía alrededor.

Se acercó a una barbería ubicada en Brickell, uno de los barrios más exclusivos de Miami. Allí empezó desde cero otra vez. Sin clientela propia, aunque rodeado de empresarios, deportistas, artistas y ejecutivos. La apuesta funcionó.

Cada contacto abrió nuevas puertas, cada cliente recomendó a otro y cada historia publicada en redes generó una oportunidad adicional. Una de las más importantes surgió gracias a Tiago PZK.

Jaffe decidió gastar los últimos US$ 200 que tenía para viajar a Las Vegas y cortarle el pelo al artista argentino. El gesto llamó la atención del músico, que compartió la historia públicamente y a partir de ahí comenzaron a aparecer nombres cada vez más relevantes.

Llegó Sergio Agüero, después futbolistas de distintas selecciones, más tarde artistas, streamers e influencers. El círculo siguió ampliándose hasta alcanzar figuras de alcance global.

Durante la Copa América trabajó junto a la selección uruguaya. En la actual Mundial y en los eventos vinculados al fútbol internacional que se desarrollan en Estados Unidos su agenda se llenó de jugadores y delegaciones.

Entre los nombres que destaca aparecen Messi, Lamine Yamal y Federico Valverde, además de gran parte del plantel de la selección española. De hecho, un rato antes de dar esta entrevista le confirmaron que será el encargado de hacerle pelo  barba a todos los jugadores de la selección de España justo antes del duelo con Uruguay, este viernes.

Su barbería también se transformó en una especie de museo. Camisetas firmadas, recuerdos de torneos internacionales y fotografías con deportistas de primer nivel forman parte de la experiencia. Y aunque el talento técnico resulta indispensable, Jaffe atribuye gran parte de su crecimiento a otro factor.

“La habilidad más importante que tengo es la social. Sé conectar con la gente, generar confianza y respetar los códigos”, explica.

Esa confianza se convirtió en uno de sus activos más valiosos porque su discreción al momento de contar lo que vive con figuras de primer nivel representa una moneda de enorme valor.

Cinco años después y el objetivo pendiente

Cinco años después de aquella llegada cargada de incertidumbre, el panorama es muy diferente. Compró su primera casa en Estados Unidos, adquirió el auto que soñaba desde chico y comenzó a desarrollar una marca personal que trasciende la barbería.

También empezó a participar en eventos para profesionales del sector en distintos países. En muchos de ellos, el interés principal ya gira menos alrededor de las técnicas de corte y mucho más alrededor de la historia que construyó. de hecho, está organizando su primer evento en Uruguay para agosto de este año, para el que espera más de mil personas.

Cuando piensa en el futuro, imagina una red de franquicias y una estructura que le permita elegir con quién trabajar.

Aunque conserva un objetivo pendiente: Cristiano Ronaldo sigue ocupando el primer lugar en la lista de personas a las que quiere atender, pero sabe que de una forma u otra va a llegar.

Después de todo lo que ocurrió durante los últimos cinco años, parece apenas una cuestión de tiempo.

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