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(Photo by Johnnie Izquierdo - FIFA/FIFA via Getty Images)

El otro negocio de Messi tras el Mundial: El Club de la Milanesa invierte US$ 6 millones en su expansión y desembarca en Europa

Laura Mafud Editora

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La pyme argentina fundada en 2007 por Celina "Kitty" Rosso, Federico Sala y Santiago Magliano —que hace un año sumó a Lionel Messi como socio igualitario— prepara su primer local en Castelldefels y lanza antes de fin de año una línea de milanesas para consumo en el hogar.

21 Julio de 2026 07.48

Cuando Celina “Kitty” Rosso y Federico Sala abrieron su primer local de 90 metros cuadrados en 2007, probablemente no imaginaban que 18 años más tarde el mejor jugador del mundo se sentaría con ellos en la misma mesa societaria, con el mismo porcentaje de acciones que ellos. El Club de la Milanesa, la marca que fundaron junto con Santiago Magliano, sumó a Lionel Messi como socio igualitario y hoy encara, con él, la etapa de mayor inversión de su historia.

La inversión inicial de aquel primer local fue de parte de la indemnización que Sala recibió tras negociar su salida de una multinacional donde trabajó 14 años. Con ese capital abrieron un local en un rubro que hasta entonces no existía como concepto de marca. Casi dos décadas después, la compañía tiene cerca de 70 locales en 10 provincias argentinas, desde Jujuy hasta Santa Cruz, Uruguay y Estados Unidos y lleva vendidas más de 40 millones de milanesas.

"Es una empresa sana desde el origen que siempre se financió con fondos propios", resume Sala, cofundador junto con Rosso y con Santiago Magliano, quien se sumó tempranamente como socio proveniente también del mundo corporativo, en su caso del área comercial, de comunicación y de diseño. Ninguno de los tres venía de la gastronomía. "Creo que el no tener ningún perfil gastronómico fue parte del éxito, porque encaramos la empresa desde el día uno como una marca", agrega Sala.

El club de la milanesa (Foto: Gentileza El club de la milanesa)
El Club de la Milanesa nació en 2007 y hoy tiene cerca de 70 locales (Foto: Gentileza El club de la milanesa).

Cómo llegó Messi

El vínculo con Messi se construyó a lo largo de un año de conversaciones que comenzaron a través de franquiciados de la marca, quienes lograron acercar la propuesta al padre de Leo, Jorge Messi. "Nos analizaron desde todo punto de vista. Leo no se va a pegar a una empresa de la que no pueda sentirse orgulloso. Pero en esas charlas nunca hubo primero un sentido económico, sino más puntos de coincidencia de valores que proyecciones financieras", cuenta Rosso, quien atribuye la conquista a la autenticidad del producto: "Vendemos lo más auténtico, lo más genuino, no solo la milanesa favorita de él, sino la favorita de los argentinos". Rosario —cuna de la primera franquicia de la marca y ciudad natal de Messi— también pesó como punto de contacto.

Messi ingresó como socio igualitario hace un año: hoy son cuatro socios —Rosso, Sala, Magliano y Messi— con el mismo porcentaje accionario cada uno. Según relata Sala, el acuerdo se cerró un 15 de junio, fecha que la compañía tomó como aniversario de la sociedad, mientras que la incorporación se dio a conocer públicamente en julio de 2025, según comunicó la empresa.

El club de la milanesa (Foto: Gentileza El club de la milanesa)
 (Foto: Gentileza El club de la milanesa)

Una planta que multiplica por diez la producción

El salto de escala más concreto del último año es industrial. El Club de la Milanesa está terminando de construir una nueva planta en Tigre, que reemplazará a la actual, de apenas 1.000 metros cuadrados, por una nave de 5.000 metros cuadrados. La capacidad de almacenamiento será unas 20 veces superior a la actual y la de producción, 10 veces mayor: hoy la compañía produce y vende entre 400.000 y 500.000 milanesas por mes, y con la nueva planta apunta a una capacidad de al menos 5 millones de milanesas mensuales.

La inversión en la nueva fábrica ronda los US$ 4 millones, financiados en un 90% con fondos propios. Sumando esa obra a la apertura de tres locales propios en el último año, la compañía invirtió en el período casi US$ 6 millones, también con un 90% de capital propio y un pequeño préstamo del Banco Nación como única deuda tomada. Parte del equipamiento se importó de China, España y Alemania, además de proveedores argentinos. "Pudimos aprovechar el cambio de rumbo económico. Es un mal momento de consumo, pero un buen momento para capitalizarse", señala Sala.

La nueva capacidad no es solo para abastecer el canal gastronómico: habilitará a la marca a exportar a Mercosur y a la Unión Europea, y a entrar en un negocio nuevo para la compañía, el de consumo masivo para el hogar.

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El año pasado, Lionel Messi se sumó como cuarto socio (Foto: Gentileza El Club de la Milanesa).

El desembarco en España

El primer local europeo de la marca abrirá en Castelldefels, cerca de Barcelona. El proyecto arquitectónico está en desarrollo y, según Sala, la operación inicial quedaría a cargo de la propia compañía. La idea es que ese local funcione como punta de lanza para un segundo y un tercer local en Barcelona. La compañía se plantea llegar a al menos cinco locales en Cataluña en los primeros años de operación.

A diferencia de Estados Unidos, en España, y en buena parte de Europa, la milanesa, como producto gastronómico, ya es conocida, lo que reduce la barrera de entrada. A futuro, los fundadores no descartan mercados como Italia, Alemania o Portugal, en línea con el objetivo de largo plazo de instalar a la milanesa como "embajadora gastronómica argentina" en el mundo.

En Estados Unidos, la marca opera en Miami, donde abrió su primer local hace dos años. Este año sumó un puesto de sándwiches de milanesa dentro del estadio del Inter Miami, que —aseguran— se agota en cada partido, y abrió un tercer local en Weston, con capacidad para 150 personas. La compañía prevé abrir otro local en Miami, dentro de uno a un mes y medio.

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(Foto: Gentileza El Club de la Milanesa).

En Uruguay, donde desembarcó hace dos años, la marca abrió en enero un segundo local en Montevideo y planea un tercero, y eventualmente un cuarto, antes de que termine el año.

En tanto, en la Argentina, donde la marca ya está consolidada, la expansión se concentra ahora en lo que Sala describe como "el nuevo mapa de desarrollo argentino": además de una apertura reciente, la compañía tiene previstas dos nuevas aperturas en Neuquén y en Río Negro, siguiendo el corredor económico vinculado a Vaca Muerta.

El próximo salto: milanesas para el hogar

Pero eso no es todo y los proyectos siguen. Antes de fin de año, la compañía lanzará su línea de milanesas para consumo en el hogar, un negocio que hasta ahora no formaba parte de su operación estrictamente gastronómica. El producto ya está definido; lo que falta es que la nueva planta esté operativa. El primer canal de venta será PedidosYa Market, socio estratégico de la marca en delivery.

El argumento detrás de la apuesta: solo una de cada diez milanesas que se consumen en la Argentina se vende en un restaurante; el resto se come en el hogar, en un mercado hoy sin marca de referencia ni garantías claras sobre el origen de la carne o el proceso de elaboración.

La compañía lleva más de cuatro años sin entregar plástico a sus clientes en los puntos de venta y busca que la nueva planta de Tigre opere con "residuo cero", con generación propia de energía, compostaje de residuos orgánicos, reciclado del 100% del material secundario de los insumos y reúso del 100% del agua utilizada en el circuito productivo. Según sus fundadores, la marca llega a entre 9 y 10 millones de personas por año.

El Club de la Milanesa fue además distinguido con el Premio Mercurio 2025 de la Asociación Argentina de Marketing, en la categoría Pymes – Gastronomía, segmento Relanzamiento de Marca, entre más de 500 planes evaluados. La compañía vinculó ese relanzamiento con la incorporación de Messi como socio, "una figura que trasciende fronteras" y que, según su propia definición, refuerza la conexión de la marca "con lo más auténtico del ser argentino".

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